Circlusión: el placer de envolver, acoger y decidir

Publicado en11 meses hace

Descubre la circlusión: una forma de nombrar el sexo desde el cuerpo que elige, envuelve y disfruta. Lenguaje nuevo, placer consciente y empoderado.

Circlusion

¿Y si no eres penetrada, sino que tú eliges envolver, acoger y disfrutar?

A lo largo de la vida, muchas hemos interiorizado palabras que definen nuestra sexualidad desde fuera.
Una de ellas es “penetración”.
Un término que, sin darnos cuenta, coloca a la mujer en el lugar pasivo, como si simplemente “recibiera”.
Y nosotras, que hemos vivido, sentido, amado y renacido tantas veces, ¿no merecemos un lenguaje que nos represente mejor?

Hoy quiero presentarte una palabra que tal vez no conocías: Circlusión.
Una palabra nueva… pero que nombra algo que muchas hemos sentido desde siempre.

¿Qué es la circlusión?

Circlusión es una forma distinta de nombrar el acto sexual desde el cuerpo que abraza, que acoge, que elige.
Una propuesta que nace desde el feminismo y la educación sexual para devolvernos el protagonismo.

Porque no se trata solo de “ser penetrada”…
Se trata de reconocer que tú puedes envolver, abrirte, decidir.
Puedes decir:
“Yo lo envolví”
“Yo lo acogí”
“Yo guié el encuentro a mi ritmo”

Y eso, además de empoderador, es profundamente erótico, sensual… e incluso tierno.

¿Por qué importa cómo lo nombramos?

Porque el lenguaje que usamos también construye nuestra experiencia.
Y cambiar una palabra puede ser el primer paso para cambiar una forma de sentir, de vivir, de disfrutar.

Cambiar el lenguaje es cambiar el mundo… y nuestro placer

Quizás dentro de poco nos escuchemos diciendo:

“Hoy decidí cómo, cuándo y a quién envolví con mi cuerpo.”

Porque nuestros cuerpos no están esperando nada: están vivos, sabios y listos para actuar.
Y porque, a esta edad, entendemos que el placer no tiene que ver con hacer más… sino con sentir mejor.

Esto no es solo para nosotras.
También es para ellos, que podrán disfrutar de un encuentro más libre, sincero y sin presiones.

Porque cuando una mujer se apropia de su placer, todos los vínculos mejoran.

Cambiar el lenguaje es cambiar el mundo… y nuestro placer

Quizás dentro de poco nos escuchemos diciendo:

“Hoy decidí cómo, cuándo y a quién envolví con mi cuerpo.”

Porque nuestros cuerpos no están esperando nada: están vivos, sabios y listos para actuar.
Y porque, a esta edad, entendemos que el placer no tiene que ver con hacer más… sino con sentir mejor.

Esto no es solo para nosotras.
También es para ellos, que podrán disfrutar de un encuentro más libre, sincero y sin presiones.

Porque cuando una mujer se apropia de su placer, todos los vínculos mejoran.

Al hablar de circlusión, estamos:

  • Diciendo con orgullo: mi cuerpo también lleva la acción.
  • Rompiendo la idea de que el placer nos “llega” desde fuera.
  • Abriendo espacio a una sexualidad más consciente, compartida y equilibrada.
  • Liberando también a nuestras parejas: no siempre tienen que “hacer” o “lograr” algo.
  • ¿De dónde viene esta palabra?

Fue propuesta por la artista feminista Bini Adamczak, que como muchas mujeres de nuestra generación, empezó a cuestionarse:
¿Por qué el lenguaje sexual siempre pone al otro en el centro?

Circlusión es una respuesta hermosa y sencilla a esa pregunta.

Ya se empieza a usar en charlas, talleres y espacios donde se habla de placer desde la igualdad y la madurez.
Y no es una moda. Es un acto de poder. De sabiduría. De amor propio.

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