Cómo aumentar la libido en la madurez: hormonas, deseo y qué hacer

Con la perimenopausia el deseo no desaparece, pero se vuelve irregular. Te explicamos qué papel juegan las hormonas y qué puedes hacer para recuperar las ganas.

Mujer abrazando y besando en la mejilla a un hombre sonriente

La libido en la madurez no suele desaparecer: se vuelve irregular. A partir de la perimenopausia, la bajada de estrógenos y progesterona afecta a la lubricación, la sensibilidad, el descanso y la energía, y todo eso repercute en el deseo, que aparece y se va sin avisar. En La Maleta Roja lo escuchamos a menudo en las charlas, y casi siempre con la misma preocupación: "¿me pasa algo?". La respuesta es que no. Es un proceso fisiológico normal que se puede acompañar, cuidar y mejorar.

No estamos peor que antes. Estamos en otra etapa.

Una generación que no se siente de su edad

Muchas mujeres llegan a la mitad de la vida activas, cuidándose y sintiéndose años más jóvenes de lo que marca su DNI. Por eso sorprende tanto que, justo en ese momento, el deseo empiece a comportarse de forma distinta. Hay un factor que a menudo se olvida porque no se ve, va y viene y cuesta nombrar: las hormonas.

Cómo influyen las hormonas en el deseo

En las mujeres, los estrógenos y la progesterona empiezan a descender de forma progresiva con la perimenopausia. Menos estrógenos significa menos lubricación, tejidos más sensibles o frágiles y, a menudo, peor descanso y menos energía. Si el sexo resulta incómodo y el cuerpo está cansado, el deseo se resiente.

En los hombres el proceso es más lento, pero la testosterona también baja poco a poco, lo que puede traducirse en menos deseo, cansancio o dificultades de erección.

Y hay algo que se explica poco: estos cambios no afectan solo al cuerpo, sino también al estado de ánimo. El deseo vive en el equilibrio entre cuerpo y mente, y cuando ese equilibrio se mueve, aparece el vaivén que tanto desconcierta y que puede generar frustración, inseguridad o culpa.

Consejos prácticos

  • Empieza por quitar la molestia. Si hay sequedad o dolor, un buen lubricante y un hidratante vaginal de uso regular cambian mucho las cosas. Cuando el cuerpo deja de sentir molestia, el deseo muchas veces vuelve sin forzarlo.
  • Consulta con tu ginecóloga. Los estrógenos vaginales alivian la sequedad y el dolor en las relaciones, y en algunos casos la terapia hormonal puede ser una opción. Siempre con indicación profesional y valorando tu caso.
  • Cuidado con las soluciones milagro. Complementos con maca, ginseng o damiana pueden servir de apoyo a algunas personas, pero la evidencia es limitada. Mejor con criterio y asesoramiento.
  • Muévete con constancia. El ejercicio regular mejora la circulación, la energía y la relación con tu propio cuerpo. No se trata de machacarse, sino de moverse.
  • Come de forma equilibrada. Una alimentación variada, con grasas saludables, sostiene la salud general y también la respuesta sexual.
  • Baja el ritmo. El estrés crónico eleva el cortisol, uno de los grandes enemigos del deseo. La respiración consciente, el yoga o simplemente parar no son un lujo: son la base.
  • No lo lleves sola. La terapia sexual o el acompañamiento psicológico ayudan a entender qué está pasando. Combinar cuidado médico y apoyo emocional suele ser lo más eficaz.

Entre nosotras

Todo sigue igual, pero no es igual. Lo hablamos a menudo cuando estamos reunidas: los cambios, las transformaciones… No has cambiado tu estilo de vida, ni tu alimentación, ni el ejercicio, ni tu entorno, ni tu gente, pero sí, tú has cambiado. Claro que le hemos ganado tiempo al tiempo: vivimos más y nos sentimos activas en la madurez. Pero el deseo cambia poco a poco, y tú sigues esperando de ti lo mismo. Y si tienes pareja, los dos seguís esperando lo mismo el uno del otro. Ahí está lo más difícil. Aceptar que el deseo de los 20 no es el deseo de los 50 requiere aceptación, comunicación y comprensión. Aun así, muchas mujeres me dicen que por nada volverían atrás. Quizás por la frescura, sí, pero eso lo compensamos con la experiencia.

Preguntas frecuentes

¿Es normal tener menos deseo sexual en la perimenopausia?

 Sí, es muy frecuente. La bajada de estrógenos y progesterona afecta a la energía, el descanso y la lubricación, y el deseo se vuelve más irregular.

¿Cómo puedo aumentar la libido de forma natural?

Cuidar el descanso, moverte con regularidad, reducir el estrés y resolver cualquier molestia física son los pasos con más impacto.

¿La sequedad vaginal afecta al deseo?

 Mucho. Si el sexo resulta incómodo o doloroso, el cuerpo tiende a evitarlo. Un lubricante adecuado y un hidratante vaginal suelen ayudar a recuperar las ganas.

¿La terapia hormonal aumenta la libido?

Puede ayudar en algunos casos, sobre todo si hay molestias físicas por la bajada de estrógenos. Debe valorarla siempre una profesional.

¿Funcionan la maca o el ginseng para el deseo sexual?

 Algunas personas notan mejoría, pero la evidencia científica es limitada. Pueden ser un apoyo, no una solución.

¿El estrés puede quitar el deseo sexual?

Sí. El estrés crónico eleva el cortisol y mantiene el cuerpo en alerta, lo que dificulta relajarse y disfrutar.

¿A quién consulto si he perdido el deseo sexual?

A tu ginecóloga para valorar la parte física y hormonal, y a una sexóloga o psicóloga si intervienen factores emocionales o de pareja.

Si el deseo ha cambiado para los dos, redescubrirlo también puede ser cosa de dos: Estimulante Volaré.

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