El síndrome genitourinario de la menopausia (SGM) reúne cambios en la vagina, la vulva y las vías urinarias relacionados con la bajada de estrógenos. Puede causar sequedad, picor y molestias al orinar o durante las relaciones. En La Maleta Roja escuchamos a menudo a mujeres que llevan tiempo conviviendo con estos síntomas sin saber que tienen nombre y que pueden consultar opciones para aliviarlos.
No es una incomodidad que haya que aguantar en silencio. Es importante hablar de los síntomas con una profesional sanitaria para valorar qué ocurre y qué cuidados o tratamientos son adecuados en cada caso.
Por qué se queda sin tratar tan a menudo
Muchas mujeres asocian la sequedad vaginal, el escozor, las molestias durante las relaciones o los síntomas urinarios al paso inevitable del tiempo. Como suelen aparecer de forma gradual, es fácil normalizarlos y retrasar la consulta.
A esto se suma que hablar de intimidad o molestias urinarias todavía genera pudor. Poner nombre a lo que ocurre puede ser el primer paso para buscar ayuda.
Qué está pasando en el cuerpo
La bajada de estrógenos durante la menopausia puede afectar a los tejidos vaginales y urinarios: pueden volverse más finos y menos elásticos, y reducirse la lubricación natural. Los síntomas no se limitan a la intimidad; también pueden afectar al día a día.
A diferencia de otros síntomas de la menopausia, el SGM puede persistir o empeorar si no se aborda. Si notas molestias, coméntalas con tu ginecóloga o profesional sanitaria.
Consejos prácticos
- No esperes a que las molestias sean intensas para consultarlas.
- Pregunta qué opciones de cuidado y tratamiento son adecuadas para tus síntomas; un hidratante vaginal y un lubricante tienen usos distintos.
- Si tienes molestias urinarias o infecciones recurrentes, menciónalo en la consulta.
- No tienes por qué normalizar el malestar por pudor.
Entre nosotras
El picor, el escozor, esas ganas de ir al baño cada dos por tres… Son de esas cosas que casi nadie cuenta y que casi todas hemos vivido. En las charlas, cuando una se atreve a decir "yo tengo cistitis cada dos meses", de repente aparecen tres manos más. Y con ellas, el alivio de saber que no eres un bicho raro. Muchas llevan años aguantando, pensando que es mala suerte o que "es lo que hay". Nosotras no diagnosticamos ni tratamos, eso es cosa de tu médica. Pero sí te decimos algo que repetimos mucho: si se repite, no es normal. Pide cita, cuéntalo todo sin vergüenza, y no salgas de la consulta sin entender qué te pasa.
Preguntas frecuentes
¿El síndrome genitourinario de la menopausia es lo mismo que la sequedad vaginal?
No. La sequedad vaginal puede ser uno de sus síntomas, pero el SGM también puede incluir cambios vulvares y molestias urinarias.
¿Por qué se consulta poco?
El pudor, la normalización de los síntomas y la falta de información pueden retrasar la consulta. Si tienes molestias, pide orientación profesional.
¿Mejora el SGM con el tiempo, como los sofocos?
Puede persistir o empeorar si no se aborda. Consulta con tu profesional sanitaria qué opciones hay en tu caso.
¿El SGM puede relacionarse con infecciones urinarias recurrentes?
Los cambios en los tejidos urinarios pueden favorecerlas. Si te ocurre, coméntalo en la consulta para valorar la causa.
¿Existen tratamientos hormonales locales?
Sí, hay opciones que una profesional sanitaria puede valorar según tus síntomas y antecedentes.
¿Puede aparecer tras una menopausia no natural?
También puede aparecer tras una menopausia quirúrgica o inducida por algunos tratamientos. Si tienes síntomas, consulta a tu especialista.
¿Puede afectar a la vida diaria, no solo a la íntima?
Sí. Las molestias urinarias, por ejemplo, pueden afectar a las actividades cotidianas.
Si quieres conocer un producto de cuidado íntimo, puedes ver Intim Oil. No sustituye una valoración profesional ni el tratamiento indicado para el SGM.